domingo, 9 de julio de 2017

Crítica: Día de Patriotas (2016)

FICHA TÉCNICA
Título: Patriot´s day País: Estados Unidos, Hong Kong Duración: 133 minutos Género: Crimen, Drama, Histórico Director: Peter Berg Guión: Peter Berg, Matt Cook, Joshua Zetumer, Paul Tamasy, Eric Johnson Productores: Mark Wahlberg, Nicholas Nesbitt, Dorothy Aufiero Música: Trent Reznor, Atticus Ross Fotografía: Tobias A.Schliessler Montaje: Gabriel Fleming Intérpretes: Mark Wahlberg, Kevin Bacon, John Goodman, Michelle Monaghan, J.K.Simmons, Alex Wolff, Melissa Benoist Estreno en España: 7 de julio de 2017 Calificación: No recomendada para menores de 16 años




SINOPSIS: Tommy Saunders, agente de la Policía de Boston, deberá investigar los acontecimientos de la Maratón de Boston, en 2013, cuando la explosión de varias bombas provocó tres víctimas y graves secuelas en los afectados. La investigación le llevará por toda la ciudad para dar caza a los terroristas responsables del atentado.

CRÍTICA: El director Peter Berg (New York, 1964) y el actor Mark Wahlberg (Boston, 1971) vuelven a cruzar sus caminos tras El único superviviente (2013) y Marea Negra (2016), ambas basadas en hechos reales, como la cinta que nos ocupa. En esta ocasión la historia se centra en el atentado que se produjo en la línea de meta del Maraton de Boston, el 15 de abril de 2013, que se saldó con tres víctimas y numerosos heridos. Nos encontramos ante una propuesta muy interesante,no tanto en el fondo como en la forma, eso sí, siempre que tengamos presente que el film es un vehículo  para mayor gloria del patriotismo de barras y estrellas tan del gusto del público norteamericano.

                        Tal y como ha venido demostrando en sus últimos trabajos, Peter Berg se consolida como un muy competente director de thrillers de acción con un leve trasfondo dramático. En "Día de patriotas" se reafirma en esta tendencia, dejándonos una película con un potente tempo narrativo, apoyado en un montaje estupendo que no da tregua al espectador ni un segundo y dando en ocasiones la sensación de que estamos ante un documental, ya que intercala imágenes de ficción con las imágenes reales de la investigación. 
 
                                  La película se divide en varios actos: una presentación más o menos minuciosa de los personajes (terroristas incluidos), para que pongamos cara a la gente que vivió el horror ese día 15 de abril; el atentado en sí, con los momentos de confusión que se vivieron; la investigación minuciosa que se llevó a cabo para intentar encontrar a los culpables, más una media hora final especialmente intensa de la que no desvelaré nada. Berg sabe combinar los estilos de dirección necesarios en función de lo que nos quiere contar, siendo sutil en los momentos más intimistas de la cinta, aquellos en los que predominan los primeros planos que se detienen en las emciones de los personajes (tremenda la escena del interrogatorio), y sin problemas para cargarse la cámara al hombro y rodar desde el centro de la acción la detonación de las bombas o los tiroteos.
 
                                    Un reparto coral, repleto de caras conocidas, da vida a aquellas personas que vivieron el terrible atentado. El ya mencionado Mark Wahlberg encarna a un personaje ficticio,que supone un evidente homenaje a todas las fuerzas de seguridad que ayudaron a los heridos y participaron en la caza de los dos terroristas. Kevin Bacon (Philadelphia, 1958), es el agente del FBI encargado del caso una vez que queda claro que se trata de un asunto de terrorismo. Me ha gustado el personaje, firme en su decisión de buscar a los culpables pero temeroso de que puedan dar un paso en falso que ponga en evidencia la ineficacia a la hora de controlar a los terroristas en suelo americano (como se demostrará a lo largo de la película). Papeles destacados para Michelle Monaghan (Iowa, 1976), como esposa del protagonista y John Goodman (St. Louis, 1952), como otro de los agentes implicados en la investigación. Completa el reparto con un pequeño papel pero no menos importante para la trama J.K Simmons (Detroit, 1955).
 
                                           En definitiva, una trepidante película excelentemente documentada, que se apoya en una dirección dinámica y sin fisuras, un reparto equilibrado y solvente y una factura técnica de imponente acabado, pero que puede adolecer de cierta falta de implicación emocional, resultando algo aséptica en algunos tramos. Trata con absoluto respeto a la ciudad de Boston y al ejemplar comportamiento que tuvieron sus habitantes tras el atentado, por lo que la cinta se puede entender como un sentido tributo a todas las personas que sufrieron las consecuencias de ese día terrible.
 
NOTA: 7,5/10 
 
 
 
 

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