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martes, 17 de abril de 2018

Crítica: Ready Player One (2018)

FICHA TÉCNICA
Título: Ready Player One País: Estados Unidos Género: Acción, aventuras, ciencia-ficción Duración: 140 minutos Director: Steven Spielberg Guión: Zak Penn, Ernest Cline, basado en la novela de Ernest Cline Productores: Steven Spielberg, Donald de Line, Dan Farah, Bruce Berman, Adam Somner, Daniel Lupi, Christopher DeFaria Música: Alan Silvestri Fotografía: Janusz Kaminski Montaje: Sarah Broshar, Michael Kahn Intérpretes: Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelsohn, Lena Waithe, T.J. Miller, Simon Pegg, Mark Rylance, Philip Zhao, Win Morisaki, Hannah John-Kamen, Ralph Ineson, Susan Lynch, Clare Higgins, Laurence Spellman, Perdita Weeks, Gareth Mason, Lynne Wilmot, Jane Leaney, Robert Gilbert, Josh Jefferies, Michael Wildman, Paul Barnhill, Vic Chao, Kit Connor, Leo Heller, Antonio Mattera Estreno en España: 29 de marzo de 2018 Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años


SINOPSIS: Año 2045. Wade Watts es un adolescente al que le gusta evadirse del cada vez más sombrío mundo real a través de una popular utopía virtual a escala global llamada "Oasis". Un día, su excéntrico y multimillonario creador muere, pero antes ofrece su fortuna y el destino de su empresa al ganador de una elaborada búsqueda del tesoro a través de los rincones más inhóspitos de su creación. Será el punto de partida para que Wade se enfrente a jugadores, poderosos enemigos corporativos y otros competidores despiadados, dispuestos a hacer lo que sea, tanto dentro de "Oasis" como del mundo real, para hacerse con el premio.

CRÍTICA: Es indudable que tras casi cincuenta años de carrera, y convertirse en uno de los directores más taquilleros de la historia del cine, Steven Spielberg (Cincinnati,1946) se ha ganado el derecho de hacer prácticamente lo que le de la gana, sin importarle lo más mínimo lo que la crítica tenga que decir de él, porque lo importante, el favor del público, hace mucho tiempo que lo consiguió. Bien es cierto que la mayoría de los halagos se los ha llevado cuando se ha puesto serio en sus películas, como en La lista de Schindler (1993), Salvar al soldado Ryan (1998) , El puente de los espías (2015), o la todavía reciente Los archivos del Pentágono (2017). Pero seamos sinceros, el Spielberg que nos apasiona es el Spielberg del puro entretenimiento, el que obra el milagro de que los dinosaurios vuelvan a caminar sobre la tierra o que toda una generación quisiera estudiar Arqueología después de disfutar de las aventuras de Indiana Jones. También echábamos de menos sus incursiones en la ciencia-ficción, género en el que nos ha brindado obras maestras como Minority Report (2002), por lo que su decisión de adaptar al cine la novela "Ready Player One", de Ernest Cline, considerada como la "Biblia del Gamer", elevó el entusiasmo de miles de fans a cotas insospechadas. Las críticas han sido muy dispares, por lo general no gustando a los seguidores del libro, que hablan de una muy mala adaptación, mientras que otros hablan de Obra Maestra. Yo siempre he considerado que una mala película de Spielberg está muy por encima de la media de todo lo que se suele hacer, así que he de reconocer que "Ready Player One" me ha gustado bastante. ¿Las razones? Ahí van...

                       En un futuro no demasiado lejano, en el que una gran parte de la Humanidad ha sucumbido a una crisis económica sin paliativos, la única forma de evadirse es Oasis, un mundo virtual en el que la gente puede ser y hacer lo que quiera, hastiada de su asfixiante existencia cotidiana. Wade Watts es un adolescente enganchado a esa utopía, que ve en el premio que ofrece el fallecido creador de Oasis al que encuentre el Huevo de Pascua (Easter Egg) que ha escondido tras una serie de pistas la oportunidad de dar un giro radical a su deprimente vida. Analizando la película desde la objetividad (lo reconozco, me apasiona Spielberg), podemos establecer que tiene bastantes puntos a favor y alguno que otro en contra, lo que provoca que no sea redonda y que nos deje la sensación de que podríamos haber estado ante algo grandioso. 

      
                     Spielberg ha sabido jugar magistralmente la carta de la nostalgia para tocar la fibra sensible del espectador, ya que son incontables las referencias a auténticos iconos de la "Cultura Pop" del cine, videojuegos, televisión...Identificar todos y cada uno de ellos supone un ejercicio de concentración absoluto, que requiere un par de visionados más de la película. No me detendré para hablar de ellos, puesto que no quiero hacer spoilers, ya que es el propio espectador el que debe ir descubriéndolos. Otro aspecto a favor es que Spielberg sigue siendo uno de los mejores en cuanto a la gestión de la narrativa, lo que hace que una película de más de dos horas apenas sufra bajones en el ritmo, además de seguir posicionando la cámara como pocos. Por último, los FX están al servicio de la película y no al contrario, y a pesar de que en ocasiones pueden parecer muy excesivos no son molestos.


                            Dos son los principales fallos que achaco a la película (no he leído el libro, por lo que no puedo centrarme en si la adaptación ha sido buena o no). El balance entre la parte que sucede en el mundo real y la que ocurre en Oasis no es equilibrado, la trama que implica a los personajes de carne y hueso no es tan interesante como la que vemos en el mundo virtual. Y esto es consecuencia del segundo fallo, que es la elección del reparto. Tye Sheridan (Elkhart, 1996), que encarna a Wade Watts, no tiene ningún carisma, y nos ofrece una interpretación bastante plana y aséptica. Es por ello que la química con su compañera de reparto, Olivia Cooke (Oldham, 1993) es prácticamente inexistente, por lo que la historia se resiente. El villano, encarnado por Ben Medelsohn (Melbourne, 1969), no inquieta en ningún momento, además de llegar a parecer en ocasiones caricaturesco en exceso. Sin duda, las mejores interpretaciones son las de Mark Rylance (Ashford, 1960), nuevo actor fetiche de Spielberg, que da vida a James Halliday, el creador de Oasis, y Simon Pegg ( Gloucester, 1970), en un pequeño pero determinante papel.

                           En definitiva, un más que notable regreso de Spielberg al género que tantas alegrías le/nos ha dado, con un acabado técnico sobresaliente y una colección de referencias que hará las delicias de cientos de espectadores, que adolece de un desequilibrio entre parte real y virtual y unos actores que en ocasiones no están a la altura. De todos modos es una película muy disfrutable, ya que la magia del Rey Midas de Hollywood tiene todavía mucho recorrido.


NOTA: 8,5/10 

sábado, 31 de marzo de 2018

Crítica: La forma del agua (2017)

FICHA TÉCNICA
Título: The Shape of Water País: Estados Unidos Género: Aventuras, Drama, Fantasía, Romántica, Thriller Duración: 123 minutos Director: Guillermo del Toro Guión: Guillermo del Toro, Vanessa Taylor Productores: J.Miles Dale, Guillermo del Toro, Daniel Kraus Música: Alexandre Desplat Fotografía: Dan Laustsen Montaje: Sidney Wolinsky Intérpretes: Sally Hawkins, Michael Shannon, Richard Jenkins, Octavia Spencer, Michael Stuhlbarg, Doug Jones, David Hewlett, Nick Searcy, Stewart Arnott, Nigel Bennett, Lauren Lee Smith, Martin Roach, Allegra Fulton, John Kapelos, Morgan Kelly, Marvin Kaye, Dru Viergever, Wendy Lyon, Cody Ray Thompson, Diego Fuentes, Madison Ferguson, Jayden Greig, Karen Glave, Danny Waugh, Dan Lett, Deney Forrest, Brandon McNight, Cameron Laurie Estreno en España: 16 de febrero de 2018 Calificación por edades: No recomendada a menores de 16 años


SINOPSIS: En un inquietante laboratorio de alta seguridad, durante la Guerra Fría, se produce una conexión insólita entre dos mundos, aparentemente alejados. La vida de la solitaria Elisa (Sally Hawkins), trabajadora del laboratorio, cambia por completo cuando descubre un experimento clasificado como secreto: un hombre anfibio (Doug Jones) que se encuentra ahí recluido.

CRÍTICA: Guillermo del Toro (Guadalajara, 1964) es un tipo enamorado del cine; únicamente basta con revisar su filmografía para comprobar que respira Séptimo Arte por los cuatro costados, que es su vida. Cuida sus películas hasta el último detalle, impregnándolas de un estilo personal que las convierte en obras de arte que pueden ser admiradas una y otra vez, porque el abanico de matices, emociones y sensaciones es muy amplio. Ha gozado desde siempre con una positiva aceptación tanto del público como de la crítica y, tal vez, lo único que le faltaba era el reconocimiento en forma de Óscar, aunque me da la sensación de que no era algo que le quitara el sueño. Personalmente creo que el premio le llega con su película menos redonda, ya que si entramos en el terreno de la subjetividad yo prefiero El laberinto del fauno (2006), pero no se le puede negar al director mejicano que ha sabido ganarse a la academia con una fabulosa historia de amor con tintes de terror clásico, un cuento para adultos construido sobre su habitual imaginería visual, en el que tienen cabida multitud de temas a tratar, como un estudio de la soledad o la marginación de las minorías, entre otros, y en el que de manera a veces velada, a veces explícita, ofrece su particular homenaje al mundo del cine.


                      Simplificando, podríamos decir que "La forma del agua" es la historia de amor entre dos seres totalmente analógicos: Elisa, muda, vive en un mundo de ensoñación constante, y trabaja como limpiadora en unas instalaciones militares de alto secreto. Allí llega una criatura marina, capturada por el ejército, y que podría tener la llave para acabar con los rusos en plena Guerra Fría. A través de esta premisa tan simple, Del Toro pone en liza su ya conocido lenguaje cinematográfico marca de la casa para sumergirnos en una historia en la que los buenos son muy buenos y los malos son muy malos, sin cabida para los tonos grises, con su particular golpe al sueño americano, ejemplificado en la figura del malvado, Strickland, machista, racista y con un inusitado talento para la violencia, adjetivos que se pueden aplicar a la época en la que se desarrolla la acción, en plena Guerra Fría, aunque si nos paramos a pensar, son completamente atemporales, puesto que servirían para ilustrar lo que vivimos en la actualidad. Por lo tanto, "La forma del agua" es un cuento, sí, pero un cuento para adultos, con violencia bastante explícita en algunos momentos y una sexualidad bastante latente durante todo el metraje, reflejada en un par de escenas. Quizás donde más flojee la película sea en un guión bastante trillado, ya que sabemos exactamente todo lo que va a pasar, porque este cuento ya lo hemos visto muchas veces y en unos personajes demasiado estereotipados, algo que se repite en toda la filmografía de Del Toro.


                     El apartado técnico es una auténtica gozada (la verdad es que no se le puede reprochar nada a Del Toro en relación a esto, porque el mimo que pone en todos los departamentos salta a la vista), encabezado por la excelente fotografía de Dan Laustsen, con una paleta cromática que se mueve entre tonos verde azulados, expecialmente en todas las escenas del laboratorio. Alexandre Desplat compone una banda sonora bellísima que casa perfectamente con las imágenes, aunque para mi gusto hay ocasiones en que se acerca demasiado a la partitura que compuso Yann Tiersen para Amelie (2001).

                         Todo buen cuento se sustenta en unos buenos personajes, y "La forma del agua" los tiene. Sally Hawkins (Dulwich, 1976) conforma una perfecta Elisa, capaz de trasmitir un gran repertorio de sentimientos únicamente con la mirada y los gestos. Ella es feliz a su manera, y sabe que vive en un mundo de hombres en el que es invisible, y se vale de ello para llevar a cabo su plan. Richard Jenkins (DeKalb, 1947) es Giles, el vecino de Elisa, ilustrador antaño de éxito que ve como los nuevos tiempos y las nuevas tendencias van a dilapidar su trabajo y que, como Elisa, tampoco tiene suerte en el amor. Octavia Spencer (Montgomery, 1972) es Zelda, compañera de trabajo de Elisa, que al hecho de ser mujer se une la circunstancia que es de color, con las dificultades que ello conllevaba en la Norteamérica de los 60. Prácticamente todos los puntos cómicos de la película salen de su boca, porque, como contrapunto a su amiga, no puede estar callada. Michael Shannon (Lexington, 1974) es el coronel Strickland, del que hemos hablado con anterioridad, que podemos considerar como el auténtico monstruo de la ficción,un personaje que genera repulsión y miedo a partes iguales. Por último, Doug Jones (Indianápolis, 1960), especialista en meterse en la piel de todo tipo de monstruos cinematográficos, es la criatura anfibia, y ofrece un ejercicio espectacular para transmitir todo a través únicamente de sus movimientos.

                        En definitiva, sin llegar a ser la mejor película de Del Toro, sí es esa en la que ha sabido conjugar perfectamente todos los elementos para enamorar a la Academia, especialmente el hecho de disfrazarla de homenaje al cine, hasta el punto que Elisa vive encima de un cine. La película rezuma magia por todos sus poros, reflejada en las inspiradoras imágenes del director y en una atmósfera impecable. Aunque a veces llega a rozar la cursilería, termina haciéndonos creer que todo es posible gracias al amor.  

NOTA: 8,75/10

viernes, 23 de marzo de 2018

Crítica: Tomb Raider (2018)

FICHA TÉCNICA
Título: Tomb Raider País: Estados Unidos, Reino Unido Género: Acción, Aventuras Duración: 118 minutos Director: Roar Uthaug Guión: Geneva Robertson-Dworet, Alastair Siddons, Evan Daugherty Productores: Noah Hughes, Graham King, Patrick McCormick, Denis O`Sullivan Música: Junkie XL Fotografía: George Richmond Montaje: Stuart Baird, Tom Harrison-Read, Michael Tronick Intérpretes: Alicia Vikander, Dominic West, Walton Goggins, Daniel Wu, Kristin Scott Thomas, Derek Jacobi, Alexandre Willaume, Tamer Burjaq, Adrian Collins, Keenan Arrison, Milton Schorr, Maisy de Freitas, Emily Carey, Samuel Mak, Sky Yang, Michael Obiora, Peter Waison, Nick Frost, Hannah John-Kamen, Billy Postlewaithe, Duncan Airlie James, Jandre le Roux, Kenneth Fok, Josef Altin Estreno en España: 16 de marzo de 2018 Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años



SINOPSIS: Lara Croft, la independiente hija de un excéntrico aventurero que desapareció cuando ella era apenas una adolescente, se ha convertido en una joven de 21 años sin ningún propósito en la vida. Se abre paso por las caóticas calles del East London, el barrio de moda, como mensajera en bicicleta, un trabajo que apenas le da para pagar el alquiler. Decidida a forjar su propio camino, se niega a tomar las riendas del imperio empresarial de su padre, con la misma firmeza que se niega a reconocer que él se ha ido para siempre. Un día Lara decide dejar atrás todo e ir en busca del último paradero conocido de su padre: una legendaria tumba en una isla mítica que podría estar en algún lugar de la costa de Japón...

CRÍTICA: La fiebre de los reboots (no confundir con remakes) continúa asolando Hollywood, que sigue obsesionado con reiniciar franquicias que ya parecían enterradas, llegándole en esta ocasión el turno a uno de los personajes más populares en el mundo de los videojuegos, Lara Croft, que hace 17 años fue encarnada por una curvilínea Angelina Jolie (Los Ángeles, 1975) en Lara Croft: Tomb Raider (2001) y su posterior secuela, Lara Croft Tomb Raider: La cuna de la vida (2003), siendo la primera película una adaptación bastante acertada de todo lo recogido en los videojuegos, y que dejó bastante contentos a los "gamers" en particular y al público menos ducho en cuestiones tecnológicas en general. En 2013 se lanzó a la venta "Tomb Raider", el último de los juegos para consola de la aventurera y que también supuso una vuelta de tuerca en relación a las anteriores entregas, algo que no pasó desapercibido para las distintas productoras, que vislumbraron el momento ideal para recuperar al personaje para la gran pantalla. Evidentemente, Angelina Jolie no está ya para esta clase de trotes, así que los responsables se decantaron por la que se puede considerar una de las próximas estrellas de Hollywood (si no lo es ya), Alicia Vikander (Gothenburg, 1988). Tomando como referencia la historia del videojuego de 2013, "Tomb Raider" se presenta como una agradable película de aventuras, tan disfrutable en el momento como olvidable en el tiempo, que adolece de un guión bastante simplón y de un segundo tramo en el que hay situaciones que rozan la absoluta inverosimilitud. ¿Otra adaptación errónea de un videojuego al cine?


                   El primer segmento de la película se centra en presentarnos al personaje. Lara vive en Londres, trabajando como repartidora, sin disfrutar de la fortuna de la familia, ya que firmar el testamento de su padre implicaría reconocer que está muerto, algo a lo que se muestra reacia. Vemos retazos de su personalidad, insegura y con una rabia contenida, sabemos que oculta algo en su interior. Esta parte de la trama, aunque necesaria, se torna algo anodina y llega a dar la sensación de que no todo avanza como debería. Un descubrimiento inesperado le pone en la pista de un trabajo que dejó su padre inacabado, por lo que decide embarcarse en la búsqueda de la misteriosa isla de Yamatai...A partir de aquí empieza la parte más aventurera de la película, esa en la que Alicia Vikander se encuentra más a gusto, ya que en el metraje que se desarrolla en la ciudad se la ve algo encorsetada, y nos ofrece el resultado del (presumiblemente) montón de horas que tuvo que dedicar a entrenarse para protagonizar el filme. Lara salta, escala, es herida, arrastrada por aguas bravas, y Alicia Vikander escenifica a la perfección cada uno de esos momentos, nos creemos su miedo y su dolor. Sin haber jugado al juego (me centro en lo visto en algunos pantallazos), creo que han clavado al personaje. En su contra podemos destacar la gran cantidad de situaciones absolutamente increíbles que, como ya hemos dicho anteriormente, rozan lo inverosímil, pero no olvidemos que estamos hablando de la adaptación de un videojuego, por lo que se aplican las mismas reglas que en estos. También he echado en falta más explicación a algunos de los acertijos que debe resolver Lara. Flota en el ambiente, además, una sensación de algo que ya hemos visto, una especie de "plagio-homenaje" a la saga de Indiana Jones, más concretamente a Indiana Jones y la última cruzada (1989), los que estén más familiarizados con la saga de Indy sabrán a lo que me refiero.

                    Acompañan a Alicia Vikander una terna de secundarios que podrían haber dado bastante más juego y que se quedan a medio camino. He echado en falta más presencia de Daniel Wu (Berkeley, 1974), compañero de fatigas de Lara pero que no llega a tener un papel fundamental en la trama más allá de un par de momentos. Walton Goggins (Birmingham, 1971) construye un villano demasiado sobreactuado para mi gusto, muy estereotipado, con poco novedoso que ofrecer. Por último, vemos en diferentes flashbacks a Dominic West (Sheffield, 1969) como Richard Croft, el padre de Lara, dándole múltiples consejos y entrenándola, medio justificatorio de las piruetas y manejo del arco que vemos posteriormente en nuestra protagonista.

                     En definitiva, podemos afirmar que con "Tomb Raider" tampoco hemos encontrado la adaptación perfecta al cine de un videojuego. Se trata de una película que se deja ver, pero no termina de estar completa, ya que entretiene pero no se va a quedar en nuestra retina durante mucho tiempo y mucho menos se convertirá en un referente del cine de aventuras. Lo más destacable es Alicia Vikander, que, teniendo en cuenta el flojo guión sobre el que se apoya la trama,  se echa sobre sus hombros el peso de la película y demuestra ser una Lara perfecta para sucesivas continuaciones, siempre que la que nos ocupa funcione en taquilla...


NOTA: 6,5/10 

sábado, 24 de febrero de 2018

Crítica: Black Panther (2018)

FICHA TÉCNICA
Título: Black Panther País: Estados Unidos Género: Acción, Aventuras, Ciencia-Ficción Duración: 134 minutos Director: Ryan Coogler Guión: Ryan Coogler y Joe Robert Cole, basado en los Cómics Marvel de Stan Lee y Jack Kirby Productores: Victoria Alonso, Jeffrey Chernov, Louis D' Espósito, Kevin Feige, Stan Lee, Nate Moore Música: Ludwig Göransson Fotografía: Rachel Morrison Montaje: Debbie Berman, Michael P. Shawyer Intérpretes: Chadwick Boseman, Michael B. Jordan, Lupita Nyong`o, Danai Gurira, Martin Freeman, Daniel Kaluuya, Letitia Wright, Winston Duke, Sterling K. Brown, Angela Bassett, Forest Whitaker, Andy Serkis, Florence Kasumba, John Kani, David S. Lee, Nabiyah Be, Isaach De Bankolé, Connie Chiume, Dorothy Steel, Danny Sapani Estreno en España: 16 de febrero de 2018 Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años



SINOPSIS: “Black Panther" cuenta la historia de T'Challa quien, después de los acontecimientos de "Capitán América: Civil War", vuelve a casa, a la nación de Wakanda, aislada y muy avanzada tecnológicamente, para ser proclamado Rey. Pero la reaparición de un viejo enemigo pone a prueba el temple de T'Challa como Rey y Black Panther ya que se ve arrastrado a un conflicto que pone en peligro todo el destino de Wakanda y del mundo.


 CRÍTICA: Antes de que Thanos ponga todo patas arriba en la esperadísima Vengadores: Infinity War (2018), el Universo Cinematográfico Marvel (UCM) sigue expandiéndose de manera exponencial, y continúa abriendo franquicias de superhérores una detrás de otra. En esta ocasión le ha llegado el turno a Black Panther, un personaje que tuvo una breve pero explosiva aparición en Capitán América: Civil War (2016), y del que, evidentemente, nos quedamos con ganas de saber más. El proyecto se le encargó a Ryan Coogler (Oakland, 1986), responsable de la muy reivindicable Fruitvale Station (2013) y de Creed (2015), la (hasta el momento) última entrega de la saga Rocky, que elevó notablemente el nivel de una franquicia que parecía abocada al fracaso. Y su inclusión en el UCM no ha podido ser más acertada, ya que nos ofrece un blockbuster tremendamente disfrutable, que triunfa porque en ocasiones se aleja de los cánones establecidos en otras franquicias basadas en los cómics y que funcionaría exactamente igual lejos del amparo del gigante marveliano, puesto que la entidad propia que presenta o el hecho de que se acerque a temáticas más enfocadas a inquietudes sociales que al puro espectáculo, algo que hasta ahora pensábamos que no podía cuajar en el estilo Marvel,  la hacen única en su género, consiguiendo que la mayor parte de la crítica se ponga de acuerdo en alabarla.

                    
             Parte de estas alabanzas vienen por el hecho de que los responsables han arriesgado dotando a la película de un trasfondo social y hasta reivindicativo en el plano racial, velado (o no tanto) guiño al pueblo afroamericano. El guión trata temas tan variados como el tráfico de armas destinado a influir en las guerras civiles, la explotación indiscriminada de los recursos naturales, como sucede en África, reflejados en el Vibranium (material del que está hecho el escudo del Capitán América) que se extrae de las entrañas de Wakanda, o la difícil situación que se vive en los barrios marginales de las grandes ciudades. También están presentes temas más universales como la lealtad, la venganza o la familia. Es por ello que aseveramos que la película trata en todo momento de tener una identidad propia y que no impide que triunfe.

                            
                  El diseño de producción es fantástico. Wakanda luce maravillosamente, la paleta de colores utilizada para el diseño del país africano en el que reina T'Challa es tan variada, tan rica, que se queda grabada en la retina, al igual que el vestuario, ya que túnicas, armaduras etc...denotan una creatividad exquisita. La fotografía consigue captar muy positivamente la riqueza del relieve africano, entremezclado con un futurista diseño "high-tech" que podemos disfrutar en las localizaciones en el interior de la montaña. Las escenas de acción están bien ejecutadas, como la persecución por las calles de Busán, aunque echo en falta algo más de claridad en algunas de las peleas cuerpo a cuerpo, algo confusas en ocasiones. En la batalla final el CGI canta demasiado, se deben pulir esos aspectos para que los FX estén perfectamente integrados en la imagen. También es destacable la banda sonora, ya que por un lado tenemos la partitura compuesta por Ludwig Göransson, y por otro lado el ritmo "hip-hop" que aporta Kendrick Lamar, logrando una fusión curiosa pero muy potente en pantalla.


                   El reparto, en un alto porcentaje, es afroamericano. Chadwick Boseman (Anderson, 1977) es el rey T'Challa, que en sus ratos libres salva al mundo como Black Panther, mientras lidia con las vicisitudes propias de la corona. No es una mala actuación, pero tiene ciertas escenas (una en particular) en las que parece un principiante y su interpretación se vuelve algo encorsetada. El punto de humor lo pone Martin Freeman (Aldershot, 1971), sin llegar a ser a caer en la caricatura como suele ser habitual en personajes de estas características. También aparece el que podemos considerar actor fetiche de Coogler, Michael B.Jordan (Santa Ana, 1987), como un mercenario que trabaja con el villano de la función, Ulysses Klaue, interpretado por Andy Serkis (Ruislip, 1964), que le está cogiendo el gusto a esto de dar la cara actuando, ya que debemos recordar que ha sido el encargado de dar vida a personajes ya míticos como Gollum, King Kong o César, el protagonista de la nueva trilogía de El Planeta de los Simios. Pero en esta ocasión, las que se comen la pantalla y a sus compañeros de reparto son las intérpretes femeninas, como Danai Gurira (Grinnel, 1978), famosa por su personaje de Michonne en The Walking Dead, que encarna a Okoye, la jefa de las Dora Milaje, la guardia personal del rey de Wakanda, cuya lealtad al país es tan fuerte que a veces choca con T`Challa por ciertas cuestiones. También me ha parecido muy refrescante la actuación de Letitia Wright (Georgetown, 1993) como Shuri princesa de Wakanda, especialista en tecnología y que se encarga de diseñar los "gadgets" de Black Panther, al más puro estilo Q de la saga de James Bond. 

                    En definitiva, una película notable que quiere tener su propia personalidad dentro del Universo Marvel, que ofrece retazos de inquietud social mezclada con la espectacularidad típica de estas producciones. Es cierto que quizá el metraje sea excesivo debido a algunas tramas secundarias que aportan poco al conjunto, pero no es algo que arruine la película. Imprescindible disfrutarla en una sala de cine.

NOTA: 8/10 

domingo, 16 de julio de 2017

Crítica: La guerra del planeta de los simios (2017)

FICHA TÉCNICA
Título: War for the Planet of the Apes País: Estados Unidos Duración: 140 minutos Género: Acción, Aventura, Drama, Ciencia-Ficción, Thriller Director: Matt Reeves  Guión: Mark Bomback, Matt Reeves Productores: Mark Bomback, Peter Chernin, Rick Jaffa, Amanda Silver Música: Michael Giacchino Fotografía: Micahel Seresin Montaje: William Hoy, Stan Salfas Intérpretes: Andy Serkis, Woody Harrelson, Steve Zahn, Amiah Miller, Karin Konoval, Gabriel Chavarria, Judy Greer, Devyn Dalton, Sara Canning, Toby Kebbell Estreno en España: 12 de julio de 2017 Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años








SINÓPSIS: César y sus monos son forzados a encarar un conflicto mortal contra un ejército de humanos liderado por un brutal coronel. Después de sufrir pérdidas enormes, César lucha con sus instintos más oscuros en una búsqueda por vengar a su especie. Cuando finalmente se encuentren, César y el Coronel protagonizarán una batalla que pondrá en juego el futuro de ambas especies y el del mismo planeta.

CRÍTICA: Corría el año 2011 cuando, refrendando la alarmante falta de ideas que asola al Hollywood actual, se estrenaba El origen del planeta de los simios, una nueva vuelta de tuerca a la saga que mostraba la eterna lucha de simios y humanos por el planeta Tierra. Más de uno tembló (me incluyo) acordándose de la abominación que perpetró Tim Burton en 2001, sin duda una de sus peores películas. Nada más lejos de la realidad, la película constituyó un soplo de aire fresco para la saga, decidiéndose a contar la historia desde sus orígenes, y su éxito propició una segunda parte en 2014, El amanecer del planeta de los simios que, lejos de sucumbir al tópico de "segundas partes nunca fueron buenas", se reafirmó en su propuesta y también volvió a salir victoriosa. "La guerra del planeta de los simios" supone un broche colosal a la trilogía, cine palomitero de calidad, un blockbuster inteligente llamado a reinar en las salas durante el verano.


              Nos encontramos sin duda ante una entrega curiosa en su concepción cinéfila, ya que ofrece una mezcolanza de géneros tan dispares como el western de temática vengativa o el cine bélico, con claras referencias, veladas en ocasiones, explícitas en otras, a Apocalypse Now (1979), e incluso tenemos reminiscencias de aquellas películas de huidas carcelarias tan populares en las décadas de los 60-70. Todo ello constituye un producto la mar de atractivo, que contiene los suficientes ingredientes para contentar tanto a aquellos que van a una sala de cine a pasar el rato como a aquellos que buscan una propuesta más sesuda y con mensaje implícito. Para ello, Matt Reeves (Rockvile Center, 1966), utiliza un cuidado concepto de la narrativa, con una dirección virtuosa, amén de abordar de manera directa temas que hacen que el metraje vire hacia una dirección más oscura, como la venganza, la traición o la crueldad entre especies, rasgos de la película que alcanzan su máxima expresión en el duelo entre César y el Coronel. Mención aparte para el fantástico trabajo del equipo de efectos especiales, ya que en esta tercera entrega el diseño de los simios y su interacción con los humanos alcanzan cotas de perfección nunca antes vistas. Un punto a favor también para la potente partitura de Michael Giacchino, uno de los compositores más en forma de la actualidad.

                   La carga interpretativa de la cinta recae sobre dos personajes principalmente. Por un lado tenemos al líder de los simios, César, encarnado por Andy Serkis (Ruislip, 1964). La evolución del personaje a lo largo de las tres entregas ha sido impresionante, alcanzando su madurez en la película que nos ocupa, ya que tiene que lidiar con sentimientos encontrados, con la lucha interna en la que oscila entre decidir si hace lo mejor para su especie o si sus ansias de venganza son más fuertes. Es por ello que nos encontramos a un César entrañable en ocasiones e implacable y violento en otras. Ya va siendo hora que la Academia reconozca el trabajo de Serkis y la evolución imparable que el capture motion experimenta en el cine actual. Y como todo héroe que se precie merece un antagonista que esté a su altura, Woody Harrelson (Midland, 1961) traza un personaje (claramente inspirado en el Coronel Kurtz de la ya mencionada "Apocalypse Now") que alberga un odio visceral hacia los simios en su interior, y que representa a la perfección la deshumanización de su especie, hasta el punto de que uno no sabe quién es el simio y quién el hombre. Las escenas que comparten tienen una alta carga emocional. No hay que perder de vista al "Bad Ape", interpretado por Steve Zahn (Marshall, 1967), del que no daré ningún detalle para no perder el efecto sorpresa.
                       En definitiva, una película que cierra la que es sin duda una de las mejores trilogías que nos ha dado el cine en los últimos años, que demuestra que el talento y una historia bien contada, bien rodada y con unas interpretaciones estupendas, apoyado todo en unos exquisitos FX, no están reñidos con un enfoque del cine dirigido a entretener. 
 NOTA: 9/10


domingo, 28 de mayo de 2017

Crítica: Guardianes de la Galaxia Vol.2 (2017)


FICHA TÉCNICA
Título: Guardians of the Galaxy Vol.2 País: Estados Unidos Duración: 137 minutos Género: Acción, Aventuras, Ciencia Ficción Director: James Gunn Guión: James Gunn, Dan Abnett, Andy Lanning Productores: Victoria Alonso, Kevin Feige, Nikolas Korda, Stan Lee Música: Tyler Bates Fotografía: Henry Braham Montaje: Fred Raskin, Craig Wood Intérpretes: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Vin Diesel, Bradley Cooper, Michael Rooker, Karen Gillan, Pom Klementieff, Sylvester Stallone, Kurt Russell, Elizabeth Debicki, Chris Sullivan, Sean Gunn Estreno en España: 28 de abril de 2017 Calificación: No recomendada para menores de 13 años







SINOPSIS: Continúan las aventuras del equipo en su travesía por los confines del cosmos. Los Guardianes deberán luchar para mantener unida a su nueva familia mientras intentan resolver el misterio de los verdaderos orígenes de Peter Quill. Viejos rivales se convertirán en nuevos aliados, y queridos personajes de los cómics clásicos acudirán en ayuda de nuestros héroes a medida que el universo cinematográfico de Marvel continúa expandiéndose.


CRÍTICA: Contra todo pronóstico, y superando todas las expectativas previstas, Guardianes de la Galaxia (2014) supuso un auténtico fenómeno de crítica y público, hasta el punto de que muchos la consideramos (a pesar de que he de reconocer que no había oído hablar del cómic en el que se basa) como la mejor de las películas de Marvel Studios, teniendo en cuenta que la saga de Los Vengadores empieza a transitar por un camino entre lo trascendental y lo superfluo que empieza a ser verdaderamente peligroso para el entretenimiento. Y lo consiguió con una estimulante mezcla de preciosistas efectos especiales, personajes con gran carisma, un humor irreverente que rodeaba la historia de un halo de cachondeo y una fabulosa banda sonora con varios éxitos de los 60 y los 70. Evidentemente era cuestión de tiempo que la secuela empezara a tomar forma, y por fin la tenemos aquí, y es momento de juzgar si ha merecido la pena o, por el contrario, nuestros héroes han patinado en esta ocasión. 
                      La duda queda disipada rápidamente, porque la escena utilizada para introducir los títulos de crédito es sencillamente magistral, demostrando que la capacidad para la dirección de James Gunn (1966, Missouri), no es flor de un día. Era complicado mantener la atención del espectador una vez que el factor sorpresa utilizado en la primera película se había disipado, por lo que Gunn ha optado por no tocar lo que había funcionado tan bien y nos vuelve a ofrecer una apasionante "space opera-rock", llena de colorido y en la que, aún más si cabe, las notas de humor (bastante grueso en ocasiones) siguen siendo uno de los ingredientes predominantes de la fórmula de su éxito. También dota de profundidad a las relaciones que se establecen entre los distintos personajes y a sus propios conflictos internos, sin que ello suponga una rémora para el ritmo electrizante que caracteriza a la cinta , ya que no caen en sesudas soflamas pseudofilosóficas, propiciando únicamente que conectes, que empatices con esos personajes. 
                          Uno de los principales aciertos de "Guardianes de la Galaxia" fue contar con un reparto integrado por caras poco conocidas para el público en general, no con estrellas rutilantes. La carrera de Chris Pratt (Minnesota,1979), que encarna a Peter Quill (AKA Starlord), el aventurero espacial que va en busca de sus orígenes, se relanzó gracias a este blockbuster, todo gracias a la simpatía y el carisma que desprende, algo que le ha valido para entrar dentro de la lista de actores que pugnarán por encarnar a Indiana Jones. Dave Bautista (Washington, 1969) carga con prácticamente toda la parte humorística de la película, algo que particularmente me acabó cansando en ciertos momentos. Yondu, que cuenta con las (azuladas) facciones de Michael Rooker (Alabama, 1955)adquiere mayor protagonismo en esta segunda parte. El cupo de mujeres guerreras lo componen Zoe Saldana (New Jersey, 1978) como Gamora y Karen Gillan (Escocia, 1987) como su hermana Nebula. Sin duda, dos de las estrellas de la función son el mapache Rocket, con sus graves problemas de autoestima y su propensión a la violencia, y que cuenta con la voz de Bradley Cooper (Pennsylvania, 1975) y Baby Groot, con la voz de Vin Diesel (California, 1967).

                         En definitiva, una segunda entrega que apuesta por una línea continuista, entretenimiendo de calidad, con forma y fondo perfectamente definidos, brillante en el apartado técnico (pujará por el Óscar a los mejores efectos especiales, seguro), una dirección muy solvente y una banda sonora nuevamente marchosa. Así que poneros vuestro walkman, dadle al play y disfrutad de las nuevas aventuras de Peter Quill y sus amigos.


NOTA: 8,5/10

miércoles, 17 de febrero de 2016

Crítica: El Renacido (2015)

FICHA TÉCNICA
Título original: The Revenant. País: Estados Unidos. Año: 2015. Duración: 156 minutos Género: Drama, Thriller, Aventura. Dirección: Alejandro González Iñárritu. Guionista: Alejandro González Iñárritu, Mark L. Smith. Productor: Steve Golin, Keith Redmon, David Kanter, Alejandro González Iñárritu, Arnon Milchan, James Skotchdopole. Música: Ryûichi Sakamoto, Alva Noto, Bryce Dessner. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Montaje: Stephen Mirrione. Reparto: Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Domhnall Gleeson, Will Poulter, Forrest Goodluck  Estreno en España: 5 de febrero del 2016. Calificación por edades: No recomendada a menores de 16 años. 

SINOPSIS: Año 1823. En las profundidades de la América salvaje, el explorador Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Glass resulta gravemente herido por el ataque de un oso y es abandonado a su suerte por un traicionero miembro de su equipo, John Fitzgerald (Tom Hardy). Con la fuerza de voluntad como su única arma, Glass deberá enfrentarse a un territorio hostil, a un invierno brutal y a la guerra constante entre las tribus de nativos americanos, en una búsqueda implacable para conseguir vengarse.

CRÍTICA: Se dice que opinar sobre cine es igual que opinar sobre fútbol o política, temas de los que, supuestamente, todos sabemos. Y, en cierto modo, no se trata de una afirmación demasiado aventurada, si lo enfocamos desde el hecho de que opinamos en función de lo que una película nos hace sentir. Hace mucho que dejé de hacer caso de las críticas, de tomarlas como verdad incuestionable a la hora de elegir qué película ver, ya que la experiencia me ha enseñado que puedes perderte verdaderas maravillas por tener demasiado en cuenta la opinión de uno u otro crítico. Lo mejor es liarse la manta a la cabeza, dejarse llevar por la historia y, una vez que ha terminado la proyección, determinar si lo que hemos visto nos ha gustado o no. Antes de entrar a ver "El Renacido",había echado un vistazo a un par de críticas que la ponían literalmente a caldo, pero decidí obviarlas y la decisión no pudo haber sido más acertada, ya que me encontré con una obra sobresaliente, brillante en el apartado técnico y con un DiCaprio en estado de gracia, en definitiva, una delicia para los sentidos.

               "El renacido" es básicamente una historia de venganza, ni más ni menos, enmarcada en unos paisajes naturales, que de tan bellos llegan a ser verdaderamente asfixiantes, aspecto que debemos agradecer en gran parte al trabajo de fotografía de Emmanuel Lubezki que es literalmente portentoso, contando con una espléndida iluminación natural como fiel aliada. La cosa comienza a lo grande, con un plano-secuencia (hay muchos de ellos a lo largo de todo el metraje) en el que se nos muestra un ataque de indios Sioux al campamento de Glass, escena descarnada y brutal carente de cualquier tipo de sentimentalismo, algo que será tónica habitual durante el resto de la película. Porque, seamos sinceros, "El Renacido" es una película dura, con alguna otra escena en el que el primer instinto será apartar la vista de la pantalla, pero es que la Norteamérica de 1823 era así, implacable, descarnada y brutal. Aunque pueda parecer un comentario manido, sientes el frío y el dolor junto con los personajes. Y digo dolor, porque otra de las escenas más comentadas de la película, el ataque del oso a Glass, es de una brutalidad tal que quita literalmente el aliento. Creo que no me equivoco si afirmo que será recordada por mucho tiempo, es el ejemplo perfecto de la lucha del hombre contra la naturaleza salvaje.




                                 Mucho se está hablando de la interpretación de Leonardo DiCaprio. Creo que se va a llevar el Oscar, pero más que nada porque ya lo va mereciendo, y no porque sea su papel más redondo. Sí que es cierto que posiblemente sea el más físico e intenso, y que carga con todo el peso interpretativo de la película. Está muy bien acompañado por otro de los actores de moda, Tom Hardy, como John Fitzgerald, el causante de que Glass comience su viaje hacia la venganza, y por el cada vez más conocido, Domhnall Gleeson, visto últimamente en Star Wars: El despertar de la fuerza (2015), que encarna al capitán Andrew Henry, jefe de la expedición.
                                  En definitiva, una de las películas favoritas para alzarse con varios premios en la ceremonia de los Oscar (12 nominaciones). Es más, ha sido la gran triunfadora en los BAFTA del cine británico, llevándose cinco galardones de los ocho a los que aspiraba, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor. ¿Merecidos? Posiblemente, ya que "El Renacido" es un sublime ejercicio de dirección, con una factura técnica realmente apabullante y con un Leonardo DiCaprio en la que seguramente es su madurez interpretativa. ¿Algo negativo? Posiblemente el metraje y algunas escenas oníricas que cortan el ritmo de la película, a mi gusto, innecesariamente.

NOTA: 9,5/10


                                       TRAILER





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jueves, 3 de enero de 2013

Crítica: El Hobbit: Un viaje inesperado (2012)

FICHA TÉCNICA
Película: El hobbit: Un viaje inesperado. Título original: The hobbit: An unexpected journey. Director: Peter Jackson. País: Nueva Zelanda, EEUU. Año: 2012. Duración: 169 min. Género: Fantástico, aventuras. Intérpretes: Martin Freeman (Bilbo Bolsón), Ian McKellen  (Gandalf), Andy Serkis (Gollum), Cate Blanchett (Galadriel), Elijah Wood  (Frodo Bolsón), James Nesbitt (Bofur), Lee Pace (rey Thranduil), Christopher Lee (Saruman), Ian Holm (Bilbo anciano), Hugo Weaving (Elrond), Richard Armitage (Thorin, Escudo de Roble), Ken Stott (Balin), Graham McTavish (Dwalin), William Kircher (Bifur), Stephen Hunter (Bombur), Dean O’Gorman (Fili), Aidan Turner (Kili), John Callen (Oin), Peter Hambleton (Gloin), Jed Brophy (Nori), Mark Hadlow (Dori), Adam Brown (Ori), Benedict Cumberbatch (El Nigromante). Guión: Peter Jackson, Philippa Boyens, Guillermo del Toro y Fran Walsh; basado en la novela de J.R.R. Tolkien. Producción: Peter Jackson, Carolynne Cunningham, Fran Walsh y Zane Weiner. Música: Howard Shore. Fotografía: Andrew Lesnie. Montaje: Jabez Olssen. Diseño de producción: Dan Hennah. Vestuario: Ann Maskrey, Richard Taylor y Bob Buck. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.


SINOPSIS: En compañía del mago Gandalf y de trece enanos, el hobbit Bilbo Bolsón emprende un viaje a través del país de los elfos y los bosques de los trolls, desde las mazmorras de los orcos hasta la Montaña Solitaria, donde el dragón Smaug esconde el tesoro de los Enanos. Finalmente, en las profundidades de la Tierra, encuentra el Anillo Único, hipnótico objeto que será posteriormente causa de tantas sangrientas batallas en la Tierra Media.


     Era inevitable que tras el enorme éxito de crítica y público de la épica trilogía de "El señor de los anillos", compuesta por La comunidad del anillo (2001), Las dos torres (2002) y El retorno del rey (2003), su máximo responsable, Peter Jackson, se pusiera como objetivo llevar a las pantallas otra de las obras de J.R.R Tolkien, "El Hobbit". Desgraciadamente, lo que en la anterior trilogía funcionaba de maravilla supone aquí una más que palpable decepción. ¿El problema? "El señor de los anillos" era un libro de más de 1000 páginas, con material más que suficiente para realizar las tres películas, mientras que "El Hobbit" no llega a las 300 páginas, por lo que hacer nuevamente tres entregas de casi tres horas cada una únicamente tiene una respuesta en forma de símbolo del dólar, máxime cuando Peter Jackson ha decidido apuntarse a la moda del 3D. Veremos si la jugada le sale redonda al director, porque parece que en el segundo fin de semana de exhibición en EEUU la recaudación se ha desinflado ostensiblemente.




     La película tarda en arrancar una eternidad, uniéndose ese ritmo irregular a otros momentos verdaderamente soporíferos, metidos con calzador y que influyen negativamente en el proceso que supone meterse dentro de la trama. Peter Jackson se dedica a apabullar visual y técnicamente al espectador, sabedor de que el guión no ofrece esos oscuros recovecos que sí ofrecían las tramas y subtramas de "El señor de los anillos", evidentemente más adultas que lo que ofrece "El Hobbit". Y aunque Jackson sigue demostrando una apasionada concepción de la dirección y de nuevo deja claro que es único rodando escenas hiperbolizadas con miles de extras y efectos especiales, el espectáculo se le desmorona como una castillo de naipes al no tener un guión firme en el que sostenerse. La obsesión de Peter Jackson de meter metraje innecesario ralentiza enormemente la película, además de que da la sensación de que muchas de las escenas son un calco de algunas de las que aparecen en la trilogía de "El señor de los anillos". Por otro lado, el hecho de que el grupo esté formado por 13 enanos hace que en ningún momento uno adquiera la complicidad con los personajes que sí conseguimos con Aragorn, Boromir o Sam, por lo que recargar la película con tanto personaje aumenta el halo de confusión.


     Evidentemente el viaje hubiera sido un desastre absoluto si no fuera por muchos de los aspectos que ya brillaban en el primer acercamiento de Peter Jackson a la Tierra Media. El aspecto visual sigue siendo una absoluta gozada, con una fotografía realmente hermosa en muchos tramos de la película. Esto, junto con vestuario, decorados, FX serán firmes candidatos a levantar la estatuilla dorada. Howard Shore vuelve a ofrecernos una banda sonora majestuosa, con un tema, el de los enanos, machacón y muy utilizado durante la película, si bien ha utilizado muchos de los cortes de las anteriores partituras. Hay un par de escenas dignas de mención, como el encuentro de Bilbo con Gollum en la caverna o la parte de los trolls, aunque como ya he comentado con anterioridad el hecho de haber recargado la película con tantas escenas de acción provoca una cierta sensación de pesadez que hace que uno termine por no sorprenderse.




     Sir Ian McKellen es de lo mejorcito de la película en cuanto a interpretaciones, aunque está claro que no era necesario descubrirlo de nuevo, sabíamos que iba a cumplir sobradamente. Entre las nuevas incorporaciones me gustaría destacar a Martin Freeman como Bilbo, demostrando que puede llevar sobradamente el peso de la trilogía. De entre los enanos, Richard Armitage, que encarna a su jefe, Thorin, ofrece carisma y desprende fuerza en pantalla. Por último, aunque no menos importante, Andy Serkis vuelve a encarnar a Gollum, que me sigue pareciendo el mejor personaje digital de toda la historia del cine, capaz de dejar en mantillas a cientos de supuestos "actores". También vuelven a aparecer algunos personajes de la trilogía de los anillos, pero con una presencia meramente testimonial, que únicamente tiene como objeto unir ambas sagas.


     En definitiva, un decepcionante regreso a esa Tierra Media que tanto nos apasionó con las aventuras de Frodo y su Compañía del Anillo, en el que Peter Jackson ha querido abarcar demasiado y termina provocándonos un empacho que hace que nos debatamos entre ignorar la próxima entrega o darle una nueva oportunidad para ver si esto ha sido únicamente un leve patinazo.


LO MEJOR: Todo el apartado técnico; Gollum.

LO PEOR: Muy larga; inconsistencia narrativa; personajes de relleno.

MI NOTA: 6,5/10

LA FRASE: "Toda gran historia ha de ser adornada".


                                             TRAILER


viernes, 18 de mayo de 2012

Tiempo de superhéroes

 LOS VENGADORES (2012)
 Dirigida por Joss Whedon


FICHA TÉCNICA
Película: Los Vengadores. Título original: The Avengers. Dirección: Joss Whedon. País: USA. Año: 2012. Duración: 142 min. Género: Acción, aventuras, ciencia-ficción. Intérpretes: Robert Downey Jr. (Tony Stark / Iron Man), Chris Hemsworth (Thor), Scarlett Johansson (Natasha Romanoff / Viuda Negra), Chris Evans (Steve Rogers / Capitán América), Jeremy Renner (Clint Barton / Ojo de Halcón), Cobie Smulders (agente Maria Hill), Samuel L. Jackson (Nick Furia), Mark Ruffalo (Bruce Banner / Hulk), Stellan Skarsgård  (Dr. Erik Selvig), Tom Hiddleston (Loki), Clark Gregg (agente Phil Coulson), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts). Guion: Joss Whedon; basado en un argumento de Zak Penn y Joss Whedon; a partir de los cómics de Stan Lee y Jack Kirby. Producción: Kevin Feige. Música: Alan Silvestri. Fotografía: Seamus McGarvey. Montaje: Jeffrey Ford y Lisa Lassek. Diseño de producción: James Chinlund. Vestuario: Alexandra Byrne. Distribuidora: The Walt Disney Company Spain.




SINOPSIS: Cuando un enemigo inesperado surge como una gran amenaza para la seguridad mundial, Nick Fury, director de la Agencia SHIELD, decide reclutar a un equipo para salvar al mundo de un desastre casi seguro: Los Vengadores.


    Los sucesivos éxitos que han tenido en taquilla las adaptaciones a la gran pantalla de los cómics de héroes de la Marvel como Iron Man (2008), El Increíble Hulk (2008), Iron Man 2 (2010), Thor (2011) o Capitán América: El Primer Vengador (2011) dejaban claro que los grandes estudios no iban a resistirse a realizar la adaptación del cómic en el que todos se reunen, "Los Vengadores". Y la apuesta no les ha podido salir mejor, ya que ya ha recaudado en todo el mundo la friolera de 1000 millones de dólares y subiendo. Bien es cierto que en la actualidad estas cifras se inflan mucho debido a lo caras que son las entradas en 3D, pero es de recibo reconocer que está funcionando muy, muy bien. Y no me extraña, porque si hay en la actualidad alguna película a la que le sienta como un guante el calificativo espectacular, sin duda es esta. Siéntense en sus butacas, agarren su bol de palomitas, escojan a su superhéroe favorito y prepárense para disfrutar.

    Uno de los aspectos más importantes de "Los Vengadores" es que funciona como película autónoma, es decir, no es necesario (sí recomendable) haber visto las adaptaciones de los diferentes superhéroes para disfrutarla. El director, Joss Whedon, ha tenido la suerte de no tener que contar el origen de cada uno de los protagonistas, por lo que puede saltar directamente al meollo de la cuestión y ofrecer 2 horas y cuarto de puro y testosterónico entretenimiento. Había ciertas dudas sobre el funcionamiento de la cinta, ya que por norma general siempre han funcionado mejor las adaptaciones de superhéroes en solitario, quedando en un segundo plano aquellas en la que los personajes en pantalla eran más de uno: Los 4 fantásticos (2005) fue una pequeña decepción, y la saga de los X-Men empezó a mostrar síntomas de agotamiento con X-Men. La Decisión Final (2006). Pero Whedon ha logrado conjuntar magníficamente a los Vengadores y lo va a tener muy difícil para superarse en la secuela. En pantalla tenemos la acidez y chulería de Tony Stark como Iron Man, el sentido del deber de Steve Rogers como el Capitán América,que ha despertado en un mundo no demasiado diferente al que dejó atrás, la fuerza bruta de Hulk y la planta de semidios de Thor. Para los que hemos visto las demás películas, la presencia de la Viuda Negra y de Ojo de Halcón nos deja algo descolocados, ya que no tenemos constancia de su historia y parece que están en un segundo plano durante gran parte del metraje.





     Los FX lucen imponentes en pantalla, ofreciendo escenas pocas veces vistas antes en pantalla, y (aprende, Michael Bay) en las que se ve todo con nitidez y sin tener la sensación de que debemos tomar una Biodramina para soportar el mareo de la montaña rusa en la que nos hemos montado. La épica de la batalla final es brutal, no da un momento de respiro y no puedes permitirte el pestañerar ante el increíble despliegue de medios, siendo impagable ese plano secuencia en el que vemos a nuestros héroes uno detrás de otro participando en la batalla y poniendo en práctica sus habilidades. Afortunadamente, en los EEUU se ha superado ese miedo que surgió a raíz del 11-S de mostrar la destrucción de Nueva York en la gran pantalla, y en esta película no se salvan algunos de los edificios y lugares más representativos. También hay momentos de humor muy bien dosificados, muchos de ellos cortesía de Tony Stark. La banda sonora de Alan Silvestri ayuda a resaltar todos los momentos épicos de la cinta. Todo esto se resume en que todo lo relacionado con los apartados técnicos ha sido cuidado hasta el más mínimo detalle.

    Los méritos interpretativos se pueden repartir equitativamente, aunque si me tuviera que quedar con alguien, sin duda sería con Robert Downey Jr., felizmente recuperado para el cine después de unos años erráticos y no exentos de problemas con diferentes sustancias no demasiado recomendables. Por el lado de los villanos, Tom Hiddleston nos ofrece un Loki que tiene más presencia aquí que en Thor (2011), y que nos ofrece el momento más memorable de la película junto a Hulk (aplauso garantizado). El resto del reparto cumple bastante bien, máxime cuando se nota que disfrutan con sus personajes.

     En definitiva, el divertimento del año hasta ahora, y la película de superhéroes total. No debemos cometer el error de compararla con esa auténtica maravilla que es El Caballero Oscuro (2008), ya que juegan en ligas diferentes, y buscan objetivos distintos. "Los Vengadores" ofrece entretenimiento de calidad y que nos volvamos a sentir niños en una sala de cine, consiguiéndolo en muchos momentos.

LO MEJOR:  La combinación de todos los superhérores en pantalla; el carisma que desprende Tony Stark; la espectacularidad de la batalla final.

LO PEOR: Por decir algo, un guión algo simplón; que se acabe la película.

MI NOTA: 9/10


                                             TRAILER