miércoles, 28 de marzo de 2012

Creer o no creer

LUCES ROJAS (RED LIGHTS) (2012)

Dirigida por Rodrigo Cortés





Película: Luces rojas. Título original: Red lights. Dirección y guion: Rodrigo Cortés. Países: España y USA. Año: 2012. Duración: 119 min. Género: Thriller sobrenatural Interpretación: Cillian Murphy (Tom Buckley), Sigourney Weaver (Margaret Matheson), Robert De Niro (Simon Silver), Elizabeth Olsen (Sally Owen), Leonardo Sbaraglia (Palladino), Toby Jones (Doctor Shackleton), Joely Richardson (Monica Handsen). Producción: Rodrigo Cortés y Adrián Guerra. Música: Víctor Reyes. Fotografía: Xavi Giménez. Dirección artística: Antón Laguna. Vestuario: Patricia Monné.






Dos investigadores de fraudes paranormales, la veterana doctora Margaret Matheson y su joven ayudante Tom Buckley, estudian los más diversos fenómenos metapsíquicos con la intención de demostrar su origen fraudulento.Simon Silver, legendario psíquico, tal vez el dotado más célebre de todos los tiempos, reaparece después de treinta años de enigmática ausencia para convertirse en el mayor desafío mundial para la Ciencia ortodoxa y los escépticos profesionales. Tom comienza a desarrollar una densa obsesión por Silver, cuyo magnetismo se refuerza de forma peligrosa con cada nueva manifestación de oscuros fenómenos inexplicables...


   Hace un par de años, Rodrigo Cortés sorprendía a propios y extraños con un fascinante ejercicio de suspense y buen hacer artístico en la adrenalítica Buried (2010). Con muy pocos medios consiguió una historia asfixiante que te atrapaba desde el primer momento y no te soltaba hasta el último segundo. Por todo esto, un servidor esperaba con ganas el siguiente film de este realizador gallego que prometía muy mucho en el rancio panorama del cine español. Esta película al fin llegó, con el título de Luces Rojas (2012), y la espera ha merecido la pena (en parte). Y sí, es una película española, y sí, me ha gustado. Me declaro culpable. Pasemos a diseccionarla.

      La primera impresión que me ha dado al encenderse las luces de la sala es que la película ha sido diseñada a partir del final. Parece como si el director se hubiera empapado del cine de Christopher Nolan y especialmente de M. Night Shyamalan, experto en finales tramposos y dobles giros, siempre buscando el ¡¡¡ohhhh!!! del público, una excusa perfecta para aclarar todo lo que hemos visto (o no) durante la proyección. Y ahí radica el gran acierto de "Luces Rojas" (mucha gente no pensará lo mismo), ya que a pesar de que parece que el director se posiciona de una manera muy clara durante todo el metraje, al final va y te noquea, haciendo que todo lo que has visto anteriormente tome sentido. Me explico. La película trata sobre el escepticismo ante lo paranormal, el resistirse a pensar que hay vida después de la muerte o que hay personas con capacidades que van más allá de lo entendible. Cada espectador puede tener su idea, pero Cortés nos maneja a todos brillantemente y siempre, siempre, como un buen prestidigitador, te hace mirar hacia otro lado en los momentos justos, desmontando tu punto de vista de un plumazo. Habrá quién diga que se lo esperaba, que se veía venir o que no sorprende, pero a mí me ha encantado. Es de esas películas que te animan a comentarlas una vez vistas, como El Sexto Sentido (1999), por decir una película afín a la que nos ocupa. También se nos explica de manera muy clara el mundillo de los psíquicos o personas con poderes sensoriales, cómo se aprovechan de la gente desesperada por diversas circunstancias de su vida.

    Por decir algo negativo, sin duda Cortés pierde frescura narrativa respecto a "Buried", la película se puede hacer repetitiva en algunas ocasiones y lenta en otras, pareciendo que la historia no avanza y que se queda estancada en un bucle. La historia de amor (¿por qué siempre tiene que haber una historia de amor?) está metida con calzador y no aporta nada de nada. Supongo (solo supongo) que habrán metido tijeretazo en la sala de montaje, porque es totalmente insípida y está fuera de lugar. Pero sin duda en esta ocasión las virtudes están por encima de los defectos y el producto final es muy recomendable.




Si nos centramos en el reparto, antes que nada me gustaría apuntar que Robert De Niro lleva más de 10 años sin hacer nada destacable, se dedica a interpretar papeles de los llamados alimenticios, destinados a engordar su cuenta corriente pero que no aportan nada a su carrera, sino que es al revés, dilapidan una trayectoria intachable. De todas maneras, no chirría demasiado su interpretación de Simon Silver. Por contra, Sigourney Weaver no se prodiga demasiado, pero su presencia en pantalla siempre es imponente, y su papel es muy jugoso, ideal para demostrar todo su potencial. De Cillian Murphy ya he hablado alguna vez, y no oculto que es un actor que me encanta, por lo que su presencia me resulta siempre agradable, máxime cuando nos encontramos ante un personaje con multitud de matices y que en un momento dado debe llevar todo el peso de la película. No me gustaría olvidarme de alguien que no aporta nada a la historia y que encaja perfectamente en el calificativo de mujer florero, Elizabeth Olsen, que sin duda se ve perjudicada por lo innecesario de la historia de amor.

    En definitiva, nuevo paso adelante de Rodrigo Cortés, que se posiciona como uno de los directores españoles más interesantes para un futuro no demasiado lejano, siempre que sus apuestas sigan siendo arriesgadas y se alejen del aburrido y académico cine español que siempre trata los mismos temas.

Lo Mejor: Trama interesante, sorpresa final y la promesa de que Rodrigo Cortés puede seguir progresando positivamente.

Lo Peor: Le falta fluidez en algunos tramos y tiene aroma de telefilme de sobremesa en ocasiones. La historia de amor fuera de contexto. Que llegue a parecer tramposa.

Mi Nota: 8/10









lunes, 26 de marzo de 2012

Todo por la familia


CONTRABAND (2012)

Dirigida por Baltasar Kormákur




Película: Contraband. Dirección: Baltasar Kormákur. Países: USA y Reino Unido. Año: 2012. Duración: 110 min. Género: Thriller. Interpretación: Mark Wahlberg (Chris Farraday), Kate Beckinsale (Kate Farraday), Ben Foster  (Sebastian Abney), Giovanni Ribisi (Tim Briggs), Lukas Haas (Danny), J.K. Simmons (capitán Camp), Diego Luna (Gonzalo), Caleb Landry Jones (Andy), David O’Hara. Guion: Aaron Guzikowski; basado en la película “Reykjavík-Rotterdam”(2008), escrita por Arnaldur Indridason y Óskar Jónasson. Producción: Tim Bevan, Eric Fellner, Baltasar Kormákur, Stephen Levinson y Mark Wahlberg. Música: Clinton Shorter. Fotografía: Barry Ackroyd. Montaje: Elísabet Ronaldsdóttir. Diseño de producción: Tony Fanning. Vestuario: Jenny Eagan.





 Hace tiempo que Chris Farraday (Mark Wahlberg) dejó el mundo de la delincuencia. Pero, cuando su cuñado Andy (Caleb Landry Jones) fracasa en un asunto de drogas que le había encargado su implacable jefe Tim Briggs (Giovanni Ribisi), Chris se verá obligado a volver al contrabando para pagar la deuda de Andy. Empieza por reunir un equipo de primera con la ayuda de Sebastian, su mejor amigo (Ben Foster). La operación consiste en ir a Panamá para traer millones de dólares en billetes falsos. Pero las cosas no salen según lo previsto: disponiendo de sólo unas horas para hacerse con el dinero, Chris deberá utilizar todas sus habilidades para eludir una traicionera red criminal de narcos, policías y sicarios, antes de que su esposa Kate (Kate Beckinsale) y sus hijos se conviertan en objetivo de la banda.


    Esta película la catalogaría dentro de las que considero de encefalograma plano, que son todas aquellas en las que te sientas en tu butaca con la mera intención de desconectar de todo lo que te rodea y que te lo ofrezcan todo mascadito, para no tener que discurrir demasiado. Y ahí está la línea que separa el divertimento del hastío, ya que mal hacemos si vamos con las expectativas altas, con la idea de ver un thriller bien construido y solvente. Ayuda el hecho de que está hecha con un puntito de cachondeo a pesar del tema que trata, y eso hace que obviemos algunos despropósitos del guión y, lo que en principio debería parecer más importante, la tremenda falta de verosimilitud en muchas de las situaciones, que denotan la falta de personalidad del director, Baltasar Kormákur,director islandés que, curiosamente, es protagonista y productor de Reykjavík Rotterdam (2008), película en la que se basa la que nos ocupa y que también es el encargado de otra película que pasó con más pena que gloria en nuestro país y en la que habla del tráfico de órganos, Inhale (2010), que peca de los mismos defectos que esta "Contraband".

    Pues bien, Kormákur ha tirado por el camino fácil, ya que ha cogido todos los clichés de los thrillers de acción hollywoodienses y los ha ido poniendo sucesivamente en la pantalla, a ver qué salía.Y es que...¿para qué va a hacer pensar a los americanos? Les pone todo lo que les suele gustar y tan contentos todos.Además le ha faltado la mala leche necesaria para tratar el tema del contrabando con un punto de crítica, ya que consigue que entiendas la situación de los personajes y empatices con ellos, algo que siempre ha sido muy del gusto de Hollywood, como ocurre en la fantástica The Town (2010). Pero el principal defecto que se le puede achacar a la película, y que ya he apuntado anteriormente, es lo increíble de algunas situaciones, que no puedo poner porque fastidiaría al personal (únicamente puedo mencionar un barco, así a bote pronto y siendo lo primero que me viene a la cabeza), pero que de tan inverosímiles que son hacen que una sonrisilla se dibuje en nuestro rostro. ¡¡¡Pero qué narices!!!, para hacer thrillers serios ya tenemos a David Fincher o a Michael Mann, y he de reconocer que he disfutado en cierta medida con esta película, que resulta hasta simpática.


"Cariño, me he dejado el fuego encendido"

   En el apartado actoral nos encontramos como protagonista absoluto al otrora rapero/modelo de ropa interior Mark Wahlberg, al que, seamos sinceros, le pega el papel de macarra reformado que tiene que volver a su antiguo trabajo para proteger a la familia que, evidentemente, le ha ayudado a reformarse. No cambia su habitual cara de malote, pero bueno, me cae simpático el muchacho y se le perdonan sus limitaciones, pero algo tendrá cuando ya ha trabajado con directores de la talla de Martin Scorsese o Peter Jackson, amén de haber estado nominado a los Oscars por Infiltrados (2006) y a los Globos de Oro por la misma película y por The Fighter (2010). Es una pena que no hayan explotado el personaje orientándolo hacia la mala leche, porque uno espera de este tipo de películas más en este aspecto. Pero no desentona, ya que es un papel que le va como anillo al dedo. Es una norma del cine que los secundarios pugnen por arrebatarle al actor principal todas las alabanzas, y esta película tiene una buena nómina de los mismos, empezando por Giovanni Ribisi, que borda el papel de delincuente al que le falta un hervor; también aparece J.K. Simmons, al que siempre recordaremos como el entrañable J. Jonah Jameson de Spider-Man (2002), como capitán de barco de dudosa moralidad.Ben Foster es uno de esos actores que sabes que has visto en alguna película pero que no identificas a la primera, y es una pena, porque lo considero un gran actor que debe dar el salto definitivo para darse a conocer debidamente. No quiero olvidarme de Diego Luna, ya que no podía faltar el contrabandista sudamericano de turno, presencia casi habitual en este tipo de producciones. No meto en el saco a Kate Beckinsale, actriz florero donde las haya, con escaso talento para actuar pero gran acierto a la hora de elegir los papeles que la pongan en el disparadero.

    En definitiva, estilo videoclipero en algunas tomas, fotografía que juega con el granulado, montaje solvente y frenética banda sonora se ponen al servicio de este producto que prometía más y se queda en eso, en una promesa. Habrá que seguir el cine de Kormákur, con la esperanza de que su trabajo de un giro radical, que no se guíe por las normas de Hollywood y que construya su propio estilo, porque mimbres tiene para convertirse en un nombre a tener en cuenta.

Lo mejor: Va al grano y no peca de pretenciosa. Los secundarios.

Lo peor: No creerse muchas de las cosas que pasan. Ir al cine con una idea equivocada.

Mi Nota: 6/10



miércoles, 21 de marzo de 2012

Harry Potter en la Mansión Encantada

 LA MUJER DE NEGRO (THE WOMAN IN BLACK) (2012)

   Dirigida por James Watkins

Película: La mujer de negro. Título original: The woman in black. Dirección: James Watkins. Países: Reino Unido, Canadá y Suecia. Año: 2012. Duración: 95 min. Género: Terror. Interpretación: Daniel Radcliffe (Arthur Kipps), Ciarán Hinds (Sr. Daily), Janet McTeer (Sra. Daily), Liz White (Jennet Humfrye), Shaun Dooley (Fisher). Guion: Jane Goldman; basado en la novela de Susan Hill. Producción: Richard Jackson, Brian Oliver y Simon Oakes. Música: Marco Beltrami.  Fotografía: Tim Maurice-Jones. Montaje: Jon Harris. Diseño de producción: Kave Quinn. Vestuario: Keith Madden. Distribuidora: Aurum.  Estreno en Reino Unido: 10 Febrero 2012. Estreno en España: 17 Febrero 2012.  Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.




Arthur Kipps es un joven abogado cuya empresa lo envía a un lugar remoto para vender la casa de un cliente que acaba de fallecer. La gestión, aparentemente rutinaria, tropieza con ciertas dificultades: los vecinos se muestran reacios a hablar sobre la casa o a acercarse a ella; además, nadie está dispuesto a admitir la existencia de una mujer de negro que él está seguro de haber visto.


 Lo reconozco. Esta vez me han puesto a huevo el título de la entrada, ya que parece que el mago favorito de las nuevas generaciones quiere dejar atrás varitas y hechizos y hacerse mayor (interpretativamente hablando). Siendo sinceros, lo va a tener difícil, ya que el engordar durante 7 películas su cuenta corriente tiene su precio, y ese precio es etiquetarse. No voy a negar que el chico le pone empeño, pero son más de una las ocasiones en las que esperas que en cualquier momento salgan Hermione, Hagrid o Voldemort de las oscuras habitaciones de la mansión en la que se desarrolla la historia. Siempre he pensado que de todos los actores que ha dado la saga de Harry Potter, el que menos ha evolucionado ha sido Daniel Radcliffe, por lo que esta incursión en el cine de género me creaba serias dudas. No lo hace rematadamente mal, pero tampoco aporta nada nuevo a su lista de registros interpretativos., y no tiene el empaque suficiente para encarnar a ese hombre golpeado por la tragedia y sobrepasado por las circunstancias. Eso sí, valiente como él solo, porque si yo me meto en esa casa, y veo a esa señora, sencillamente salgo pitando.


La película que nos ocupa está basada en una novela de Susan Hill, publicada en 1983 y que ha sido llevada al teatro y a la pequeña pantalla, siendo esta su primera adaptación al cine. Uno de los grandes alicientes del film es que se aleja de lo que viene siendo habitual en el cine de terror durante los últimos años, ya que supone una vuelta a las películas de terror gótico, esas en las que no se abusa de la sangre ni de imágenes grotescas sino que se apoyan en los chirridos, en los recovecos oscuros o en los entornos neblinosos. Y esto no resulta extraño teniendo en cuenta que detrás de la película está la productora Hammer, responsable de muchas de las películas de Drácula que se desarrollaron entre los años 50 y 70, máximo exponente de lo que intenta trasmitir esta película.

"¿Quién me mandaba salir de Hogwarts?"

El gran acierto de esta película es la ambientación, sencillamente espectacular y gran responsable de los mejores momentos de suspense de la cinta. Tal vez nos recuerde más de lo recomendable a Los Otros (2001), pero es que realmente las claves del cine de terror gótico están ahí y no se pueden cambiar, por eso es que funciona tan bien. La casa es un personaje más, cada rincón esconde un posible estremecimiento y la habitación de los muñecos DA MIEDO. Y afortunadamente la BSO se aleja de cualquier intención efectista (que les digan que el terror no consiste en subir el volumen hasta límites insospechados) y se limita a ser lo que debe ser una BSO, un acompañamiento de la escena,por lo que el efecto inquietante aumenta. Se lo han currado mucho en este sentido, y se agradece.

Lamentablemente la historia es muy previsible y se va diluyendo al final, proporcionalmente al aumento en las apariciones, cuando deja de lado lo ya comentado sobre el suspense de lo que no se ve, de lo que se adivina, de aquello que se deja a la imaginación del espectador. A pesar de todo, es de esas películas de terror que considero como un guilty pleasure, películas que disfruto con mi bol de palomitas y mi refresco gigantes y que me gusta devorarlas de vez en cuando a pesar de esa sensación que me dice que no son nada del otro mundo.

LO MEJOR: La ambientación.

LO PEOR: Que Radcliffe no se quita la etiqueta de Potter.

Mi Nota: 6,5/10






sábado, 25 de febrero de 2012

Casa...¿segura?

       EL INVITADO (SAFE HOUSE) (2012)

   Dirigida por Daniel Espinosa


 Título original: Safe house. Dirección: Daniel Espinosa. País: USA. Año: 2012. Duración: 115 min. Género: Acción, thriller. Interpretación: Denzel Washington (Tobin Frost), Ryan Reynolds (Matt Weston), Brendan Gleeson (David Barlow), Robert Patrick (Daniel Kiefer), Sam Shepard (Harlan), Liam Cunningham (Alec), Vera Farmiga (Catherine), Rubén Blades (Carlos Villar). Guion: David Guggenheim. Producción: Scott Stuber. Música: Ramin Djawadi. Fotografía: Oliver Wood. Montaje: Richard Pearson. Diseño de producción: Brigitte Broch. Vestuario: Susan Matheson. Distribuidora: Universal Pictures International Spain.

Matt Weston (Ryan Reynolds) lleva un año en Ciudad del Cabo trabajando como “guardián” de un piso franco. Aspira a convertirse en un agente respetado en la CIA, y se siente frustrado al no haber sido destinado a un puesto con más acción. Pero cuando el primer huésped del piso resulta ser el peligroso Tobin Frost (Denzel Washington), Weston se prepara para lo peor. Frost, antaño uno de los mejores agentes encubiertos que tuvo la CIA, ha conseguido escapar de sus perseguidores durante casi una década, tiempo que ha dedicado a vender secretos militares al mejor postor. Tan pronto como Frost llega para ser interrogado, aparecen unos mercenarios que arrasan el piso franco de Weston. Los dos consiguen escapar por los pelos, y ahora tendrán que descubrir si sus atacantes fueron enviados por terroristas o por alguien de dentro dispuesto a matar a cualquiera que se interponga en su camino. Weston deberá decidir en quién confía antes de que les eliminen.

"París bien vale una misa". Este popular dicho puede aplicarse perfectamente a la película que nos ocupa, ya que podemos afirmar de un tiempo a esta parte que "Denzel bien vale el precio de una entrada".  El actor siempre es una apuesta segura, y supone un reclamo bastante jugoso a la hora de elegir qué película ver. Y si encima lo acompañamos del cada vez más habitual en las pantallas Ryan Reynolds (que nos ofreció un verdadero "tour de force" interpretativo en Buried (2010), pero que lo más habitual es que termine resultando resultón pero soso), y de un puñado de competentes secundarios (de esos que nos suenan pero no sabemos ubicar frecuentemente), ya tenemos pie y medio en el cine. Ese poder de convocatoria lo adquieren muy pocos, incluso a pesar de que el bueno de Denzel parece haberse estancado en un tipo de papel determinado en los últimos años. Pero se lo perdonamos porque tiene carisma, presencia en pantalla, y evidentemente porque es muy buen actor. Te lo crees haga lo que haga.

"El invitado" empieza como un thriller sobrio, interesante, para ir derivando poco a poco en una película de acción convencional, en la que sabes todo lo que va a pasar, pierde el factor sorpresa (es realmente indignante descubrir un aspecto clave de la trama a la media hora de proyección, únicamente con estar un poquito atentos a lo que vemos) y termina con un final autocomplaciente. Incluso puede dar la impresión de que se vuelve repetitiva en ciertos momentos, demostrando un agotamiento en el guión. También se echa en falta algo más de mala leche a la hora de acusar a las agencias gubernamentales de los EEUU de corrupción y de alimentar todo tipo de teorías de la conspiración. Pero no importa, porque sale Denzel...

La película sufre un mal endémico que viene asolando a buena parte de las cintas de acción de los últimos años, los mareantes movimientos de cámara que Paul Greengrass puso de moda en la saga de Jason Bourne. En una pelea sería bueno poder ver algo de manera nítida, y no cámara arriba y cámara abajo, puño por aquí y patada por allá. Y en el film que nos ocupa es una auténtica pena, porque se trata de una violencia muy física, con peleas muy reales y conseguidas. Pero no importa, porque sale Denzel...



A su favor tiene un ritmo endiablado que no da ni un momento de respiro, y también que supone un acierto el ubicarla en Sudáfrica, alejándola así del encorsetamiento que suponen las localizaciones en ciudades de EEUU. Este escenario también influye en la acertada fotografía, muy próxima a la que utiliza Tony Scott en sus películas y de las que parece beber esta "Safe House" en muchos de sus minutos de metraje. Y por supuesto, que sale Denzel...

Como conclusión, decir que es la típica película de acción que nos lo da todo muy mascadito, de esas que nos dan casi dos horas de entretenimiento puro y duro y de la que no debemos esperar nada más, porque están concebidas para que nos abstraigamos de todo lo que nos preocupa.

LO MEJOR: Tobin Frost y la persecución en coche.

LO PEOR: Muy previsible y sin capacidad de sorpresa.

Mi Nota: 7/10








miércoles, 22 de febrero de 2012

Transcendentalismo bajo cero

    INFIERNO BLANCO (THE GREY) (2012)

   Dirigida por Joe Carnahan


Película: Infierno blanco. Título original: The grey. Dirección: Joe Carnahan. País: USA Año: 2012. Duración: 115 min. Género: Acción, drama, thriller. Intérpretes: Liam Neeson (Ottway), Dermot Mulroney (Talget), Frank Grillo (Diaz), Joe Anderson (Flannery), James Badge Dale (Lewenden), Dallas Roberts (Henrick), Nonso Anozie (Burke), Ben Bray (Hernandez). Guion: Joe Carnahan y Ian Mackenzie Jeffers; basado en el relato corto “Ghost walker”, de Ian Mackenzie Jeffers. Producción: Joe Carnahan, Jules Daly, Ridley Scott y Mickey Lidell. Música: Marc Streitenfeld. Fotografía: Masanobu Takayanagi. Montaje: Roger Barton y Joseph Jett Sally. Diseño de producción: John Willett. Vestuario: Courtney Daniel. Distribuidora: DeAPlaneta.




En “Infierno blanco”, el personaje interpretado por Liam Neeson es el líder de un indisciplinado grupo de trabajadores de una refinería cuyo avión se estrella en las remotas montañas de Alaska. Los supervivientes, expuestos a heridas mortales y un tiempo inclemente, disponen de pocos días para escapar de los gélidos elementos. Y por si el terrible frío fuera poco enemigo, una manada de lobos salvajes, amenazantes y sanguinarios, persiguen incansablemente a sus presas humanas. A medida que las indefensas víctimas caen una a una, las posibilidades de supervivencia del último de estos hombres son cada vez más remotas.

No sabría identificar el género concreto en el que se mueve esta película. ¿Drama de supervivencia? ¿Aventura de terror? ¿Thriller existencial? Tal vez todos, tal vez ninguno. Y posiblemente sea cierta esta afirmación, porque hay algo de cada uno de ellos, la película no termina de decantarse por ninguno, y esta amalgama de propuestas no hace más que confundir al personal. ¿Con cuál de los perfiles nos quedamos? Demos un repaso por todos ellos.

Basada en el relato corto "Ghost Walker", a un prólogo duro y conciso, con una desasosegante voz en off, le sigue uno de los accidentes aéreos posiblemente mejor rodados de todos los tiempos, realmente impactante y brutal. Ahí comienza la odisea de un puñado de personas atrapadas en una situación extrema, una nueva muestra de "hombre vs naturaleza", de una supervivencia al límite. Hasta ahí bien. Pero lo que se presume como una palomitera cinta de aventuras se convierte por arte de magia en un ejercicio de introspección, un intento de dar profundidad a la trama a través de pretenciosos diálogos y flasbacks inoportunos que literalmente rompen los momentos de tensión más asfixiantes de la película. Y si se pretende darle este tono a la película hay que rodearse de un elenco de actores que sepan transmitir el drama que se está viviendo en ese grupo de supervivientes. Pues bien, al torturado y duro personaje que construye Liam Neeson no le acompaña ninguno de los intérpretes, básicamente le ponen en bandeja ser la estrella de la función. Su transformación a lo largo de la película es fascinante, y se cierra con un bellísimo plano final en el que ves el giro que ha dado su forma de pensar y de enfrentarse a la vida. Sin querer parecer cruel, realmente te importa un pimiento lo que le pase a los demás personajes, no se llega a producir un ápice de empatía con ellos, no te crees su sufrimiento, porque son muy planos. Y eso es muy peligroso en una película que quiere ir de profunda. Que conste que yo siempre abogo por un tratamiento inteligente de los diferentes géneros, que no todo van a ser estúpidas películas de acción para pasar el rato, pero si te adentras en terrenos inhóspitos a la hora de innovar debes tener mucho cuidado, porque te puede pasar lo que en esta "The Grey".




Por otro lado, la película sí consigue transmitir suspense en ocasiones,incluso miedo cuando escuchamos a los lobos que están acechando a los personajes. Aunque considero que se llega a abusar del susto fácil sí me he sobresaltado un par de veces. Sí te crees que esas personas están en una situación límite, pero gracias a la ambientación, gracias a los parajes en los que está rodada la película, que escenifican a la perfección ese infierno blanco al que hace referencia el título. El montaje de sonido también es muy, muy bueno, cualquier sonido del bosque hace que tú también estés alerta y que esperes en cualquier momento la aparición de los lobos. Sugestión muy conseguida, porque la aparición de los animales dejá una sensación más agria que dulce. Los FX cantan y mucho (me han recordado a los que salen en esa saga ridícula formada por Crepúsculo" y las entregas otras de cuyo nombre no me acuerdo), y es cuando volvemos al animatrónico de toda la vida cuando te crees a esos lobos. Por otro lado me gustaría comentar que asociaciones como PETA se han quejado de la imagen que se da de los lobos en esta película, animales sin escrúpulos que son unos maestros a la hora de asesinar personas.

Resumiendo,  una película que intenta abarcar más de lo que puede y que se termina diluyendo en innumerables disquisiciones existenciales, con flasbacks innecesarios que anulan la tensión conseguida en un puñado de escenas.

LO MEJOR: Liam Neeson y el poético final. La ambientación.

LO PEOR: Lo pretencioso que resulta el intentar darle una profundidad cuando no se sabe hacerlo.

MI NOTA: 6,75/10











domingo, 19 de febrero de 2012

Mi amigo Joey

WAR HORSE (CABALLO DE BATALLA) (2011)

Dirigida por Steven Spielberg


“War horse (Caballo de batalla)” nos cuenta la extraordinaria historia de amistad que surge entre el joven Albert y un caballo llamado Joey, separándose sus caminos a causa de la Primera Guerra Mundial. El padre de Albert vende a Joey a la caballería del ejército británico para luchar en el frente. Joey será testigo de un extraordinario periodo de la Historia con la Gran Guerra como trasfondo. A pesar de los obstáculos que encuentra en su camino, su coraje será fuente de inspiración para todos los que se cruzan con el noble animal. Albert no puede olvidar a su caballo y abandona su hogar para luchar en los campos de batalla de Francia. Allí busca incansablemente a su amigo para traerlo sano y salvo a casa.


Steven Spielberg es como el algodón, no engaña. En toda su carrera como cineasta no ha ocultado casi nunca sus cartas, tiene un estilo definido y casi nunca se salta sus propias reglas, y cuando lo hace le suelen salir obras maestras como Munich (2005) o Salvar al soldado Ryan (1998). Es evidente que todos los grandes directores tienen sus mal llamadas "obras menores", y digo mal llamadas porque algunas escenas de esta "War Horse" valen por sí solas el precio de la entrada, algo que no se puede decir de una gran cantidad de las películas que se estrenan cada año en los cines. A Spielberg le basta con aplicar su fórmula para hacer un entretenimiento 100% disfrutable en sus más de dos horas de metraje.

"War Horse" se cataloga como una de esas películas, a Spielberg se le ha achacado que dirige con el piloto automático y que se encuentra en el ocaso de su carrera, sin nada más que ofrecer. Lo siento, pero se equivocan. "War Horse" es un sincero homenaje al cine clásico de nombres tan ilustres como John Fordparadigma del cine de aventuras del que bebe esta película. La premisa es muy simple: adolescente cría a caballo, caballo es vendido como montura de guerra y adolescente sale a la búsqueda de caballo. No hace falta nada más, especialmente si el espectador es tan llorica como un servidor y ve que se van agotando minuto a minuto las reservas de kleenex.

¿El problema? Que Spielberg ha hecho una película para todos los públicos en todos los sentidos. Y eso quiere decir que no se le va la mano con la sangre. No es que no se le vaya, sino que os invito a encontrar algo más que una gota de sangre en todo el metraje. El director ha optado por ofrecer una película en la que no se retrate con toda crueldad el infierno que supuso la 1ª Guerra Mundial, tanto para los soldados como para los auténticos protagonistas de la cinta, los caballos. Hay atisbos, sí, pero nada que ver con los cuerpos destrozados de "Salvar al soldado Ryan" o la extrema crudeza retratada en el campo de concentración de La lista de Schindler (1993). Es una película para disfrutar en familia, de esas que generan aficionados al cine, llena de sentimientos, un canto a la amistad, a la camaradería... Pero ojo, no estoy diciendo que no tenga momentos duros, especialmente para los que amamos a los animales. En esta cinta Spielberg opta por "lo que no se ve", ayudándose de unas aspas de molino o de unos caballos sin montura, entre otros trucos de cámara. Y ahí es donde se demuestra la maestría de este cineasta, su toque personal, ese que hace que sea uno de los más grandes directores de nuestro tiempo, por mucho que les pese a algunos.



Lo que funciona no hay que tocarlo, y Spielberg se vuelve a rodear de su equipo habitual, con un Janusz Kaminski que vuelve a demostrar ser un maestro en lo que a dirección de fotografía se refiere, ya que nos traslada sin ningún tipo de problema de una granja inglesa a las horrendas trincheras en las que los soldados aguardaban con creciente terror el momento de cargar... No puede faltar la música de John Williams, cuya partitura da cierta impresión de "déjà vu", pero que sigue cargando aún más de emotividad a ciertas escenas. Todo ello sin olvidar los magníficos efectos visuales, siempre al servicio de la función en lo que a Spielberg se refiere, así que en esta ocasión no iba a ser menos.

Y ese es uno de los lunares de la cinta. Es brillante en el aspecto técnico pero algo vacua en lo que a interpretaciones se refiere. Los caballos que salen en la película se llevan todo el protagonismo, algo significativo teniendo que cuenta que el reparto hay gente como  Emily Watson y Peter Mullan, por nombrar algunos.No lo hacen nada mal, pero en ocasiones parecen meras comparsas.Pero es lo que hay, el protagonismo en esta ocasión es para los equinos, sus expresiones, sus reacciones...sin duda destacable trabajo del equipo de entrenadores.

En resumen, gran película de aventuras con todo lo bueno y lo ¿malo? de Spielberg.

Lo mejor: La escena del caballo en el campo de batalla.

Lo peor: Baja el ritmo hacia la mitad de la película.

Mi nota: 8,5/10




miércoles, 25 de enero de 2012

El escorpión y la rana...

DRIVE (2011)

Dirigida por Nicolas Winding Refn



Durante el día, Driver trabaja en un taller y es conductor especialista de cine, pero, algunas noches de forma esporádica, trabaja como chófer para delincuentes, su mentor y jefe, que conoce bien su talento al volante, le busca directores de cine y televisión o criminales que necesiten al mejor conductor para sus fugas, llevándose la correspondiente comisión. Pero el mundo de Driver cambia el día en que conoce a Irene, una guapa vecina que tiene un hijo pequeño y a su marido en la cárcel. Driver no es consciente de que este encuentro va a poner su mundo patas arriba...     

Una de las normas no escritas del cine y que intento seguir a rajatabla siempre que puedo es ir a ver las películas sin saber absolutamente nada de ellas, cosa harto difícil debido al bombardeo constante en forma de trailers, reseñas en revistas o en cualquier otro medio de comunicación.


Con Drive lo he conseguido y me he encontrado con un auténtico peliculón, disfrutable 100% pero no apto para consumidores de cine palomitero, ya que el que piense que va a ir a ver un típico producto hollywoodiense de acción (ojo, la tiene, en su justísima medida) va a perder el tiempo, ya que acabará pensando que es lenta, pretenciosa y demasiado almibarada en ocasiones...

Es difícil enmarcar esta película en un género en concreto, ya que se mueve entre el cine noir, el thriller, e incluso cierto tono tarantinesco en el uso de la violencia explícita... sin olvidar toques de drama y romance. En definitiva, un batiburrillo de géneros muy bien llevado y que sin duda enriquece la experiencia, algo loable, ya que el director se la ha jugado y le ha salido todo redondo. Y esto lo consigue con una dirección magnífica, un uso del encuadre estupendo y un ritmo que va in crescendo, empezando en primera y terminando en sexta a toda velocidad...

Pero el peso de la película lo lleva Driver (no llegamos a saber el nombre real del protagonista), brillantemente interpretado por Ryan Gosling, actor todoterreno que suele seleccionar muy bien sus papeles, y que ya me sorprendiera en la muy destacable Half Nelson (2006). Confecciona un personaje muy rico en matices, que transmite más con lo que calla que con lo que dice, un tipo taciturno, introvertido, del que no sabemos absolutamente nada, ni su pasado, ni sus motivaciones, ya que lo primero que transmite es una frialdad absoluta, cuya vida da un vuelco al conocer a Irene, tanto que decide pasar a la acción cuando es necesario. Y ahí radica el giro magistral en esta gran interpretación. No seguiré contando para no estropear nada a todos aquellos que vayan a verla, pero la evolución del personaje es brutal. Tal despliegue interpretativo deja en un cierto segundo plano a los compañeros de reparto; una Carey Mulligan, con esa eterna cara de pena que tiene en todas y cada una de las películas que hace, cuyo personaje es en parte culpable del cambio que se produce en Driver; un Albert Brooks que sí encaja perfectamente como frío villano de la función; un Bryan Cranston que siempre me ha parecido un gran actor y que ha empezado a ser reconocido desde que interpreta al protagonista de Breaking Bad (2008); y finalmente Ron Perlman en un corto pero intenso papel de macarra.



Reconozco que Drive no será plato de buen gusto para todos los paladares. Pueden resultar extrañas mil cosas en esta película, como la BSO, brillante pero a ratos desconcertante por su poco sentido en relación a las imágenes que acompaña; como esos largos silencios que acompañan algunas de las conversaciones de los personajes; ese ambiente retro, que a veces te hace parecer que estás viendo una película ochentera...Y que es indudablemente una película triste, que transmite desasosiego, que cuando parece que la luz aparece en la vida del personaje te borra la ilusión de un plumazo, o de un volantazo, si nos ceñimos al ambiente de la película. Todo esto conforma un plato difícil de digerir, pero del que si aguantas el primer bocado todo lo demás se convierte en un manjar placentero.

"Un escorpión le pidió un día a un rana que le ayudara a cruzar el río. Al principio, la rana desconfió temiendo la picadura del escorpión, pero luego pensó que, puesto que los dos tenían mucho que perder si le picaba, no había razón para no acceder a su petición. Así que el escorpión se montó sobre el lomo de la rana y está comenzó a cruzar el río. A medio camino, el escorpión le asestó a la rana un aguijonazo letal. La rana se sorprendió y el escorpión se limitó a decir poco antes de morir ambos: Lo siento, no he tenido elección: está en mi naturaleza"

(Esopo)


Mi nota: 9/10

Lo mejor: TODO

Lo peor: QUE NO TODOS SEPAN APRECIARLA